Fotogalería: contra la comida ultraprocesada

Una galería de Jerry Oliva.


Los mercados y tianguis populares han sido desplazados por las plazas comerciales, «supermercados» y tiendas de «conveniencia», ahora en tiempos de pandemia el problema se ha agravado. Bajo la premisa de que en los supermercados existe un control más riguroso de la higiene y procedencia de la mercancía, así como del cumplimiento de los protocolos establecidos por la Secretaria de Salud, la gente ha optado por surtir sus alacenas directamente en tiendas de conveniencia, cabe destacar que estas tiendas promueven el consumo de productos ultraprocesados o de preparación rápida lo cual influye directamente en la salud de la población mexicana, México ocupa el primer lugar en obesidad infantil, segundo lugar en obesidad en adultos, el 70% de la población sufre sobre peso además de que el 54% de los mexicanos que mueren anualmente mueren por enfermedades cardiovasculares además de esto 200,000 mil personas mueren en México cada año a causa de la diabetes, la cifra cada año aumenta y por si fuera poco el Sector Salud utiliza el 50% del presupuesto anual para tratar esta enfermedad.


Estas políticas neoliberales promueven la ruptura de las bases sociales y organización de los pueblos y comunidades de nuestros país esto afecta las producciones locales de economía que en el país significan el 23.7% de nuestro PIB anual, el 57% de los trabajadores en México trabajan sin seguridad social, ni prestaciones de ley, lo cual, los coloca en la siguiente cifra 6 de cada 10 trabajadores en México se dedican al comercio informal no es de extrañarse que nuestro PIB baje con la pandemia este año puesto que los negocios que tuvieron preferencia (comercio al por mayor) tan solo aportan el 7.2 del PIB, en este modelo neoliberal de consumo se dificulta la promoción y posterior venta de los productos que venden los comerciantes y, por consiguiente, pone en peligro la economía nacional y el medio por el cuál subsisten millones de familias mexicanas: el comercio informal.


Aquí deseo poner otro dato: el comercio informal no es sinónimo de pobreza o falta de educación pues el 60% de las personas que trabajan de esta forma cuentan con educación más alta que la media nacional (secundaria trunca o terminada) pues tienen la educación media superior o incluso una carrera terminada, ganan además 2 salarios mínimos diarios, más que las personas a las cuales les da empleo alguna fabrica o bodega en Tepotzotlán sic sic.., en base a esto, ¿no será mejor ayudar a crecer económicamente a esta parte de la comunidad que trabaja informalmente? ¿no debería el gobierno añadirlos a un plan nacional para la regularización de su quehacer diario que aporta más que cualquier otro sector al PIB de nuestro país?


En esta fotogaleria Jerry Oliva nos enseña un día de mercado popular en el Barrio de la Luz, Santiago Cuautlalpan uno de los poblados del municipio de Tepotzotlán, Edo Mex. La tradición y la organización de las comunidades que está en riesgo por la velocidad voraz del progresista consumismo capitalista.