La conjura del antropomorfismo

Como presagio funesto aparecieron «quien sabe de dónde» miles de zopilotes en la Ciudad de México un 13 de Febrero de 1910 como advertencia de lo que pronto sucedería al Presidente Ignacio I Madero; la reacción, como se sabe, carroñera de cepa, confabulaba un golpe de estado contra el gobierno legítimamente electo. Hoy como entonces el primer cuadro de la Ciudad luce con las calles vacías y silenciosas. Como ayer, de nuevo la confabulación; algunos dicen que este escenario tétrico mundial es digno del género de la antiutopía.

El cerco lo intenta hacer la minoría y desde la ruindad oscilan entre el agazapamiento y la mezquindad.

Tengo una visión: Una Hiena camina solo con dos patas (recuerdo una escena así en La Rebelión de la Granja, solo que este animal, era un cerdo) En México un fenómeno extraño está sucediendo y es que la derecha sufre una especie de antropomorfismo, por su mórbida actuación ante la pandemia del Covid-19. Su figura es humana, pero se asemeja mas bien a la hiena manchada, son vocalizadores, producen un numeroso repertorio de gritos, gruñidos, quejidos, sonidos bajos, alaridos, rugidos, risas y gemidos. Como carroñeros cobardes esperan a la caza del gobierno. Parecen festejar el número de contagios y éxtasis con los fallecidos. Sus alaridos y risas en los medios y redes sociales se parecen al de la hiena, que ve caer a su presa y se lanza voraz por la carroña. Y de nuevo el golpe aprovechando la tragedia.

La élite necrófaga quiere alimentarse de la desgracia.


Siguiendo al pie de la letra los pasos del golpe blando, elucubrando aprovecha el momento. Todo sirve: La repetición constante de mentiras, la exageración, el pánico sembrado, la confusión, la desinformación, la necesidad de la gente y todo para obtener su fin principal «Derrocar al dictador» y como bestias actúan, esperan y se lanzan.

Hay tres clases de mentiras: La mentira, la maldita mentira y las estadísticas. (Mark Twain) «No es empático, bajó en las encuestas, es el peor año de violencia, es machista y comunista, cayó la economía, se va a reelegir, está perdido, es un dictador».

Pero en esta coyuntura de la pandemia la democracia sigue viva. El gobierno se instituye para beneficio del pueblo y por eso desde la bestialidad atacan. No habrá rescates a las grandes empresas, ni toque de queda, ni desabasto, ni lucro. Las bases de este gobierno tienen su origen en el Artículo 39 de la Constitución: «La Soberanía Nacional reside esencial y originariamente en el pueblo. Todo poder público dimana del pueblo y se instituye para beneficio de éste»… Que quede claro, ni zopilotes, ni hienas ni inquisidores, ni cobardes. La pandemia ha puesto al desnudo la desigualdad en el mundo, ahora recobra más sentido que nunca el eje, recordemos de este Gobierno: «Por el bien de todos, primero los pobres y después… también» no habrá conjura.
《El pueblo manda》 _D.E.C._