Cinco razones por las que Chiefs avanzarán, y cinco por las que no avanzarán, al Super Bowl LVI

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Los argumentos, a favor y en contra, por los que Kansas City podrá acceder al Super Bowl.

Los Kansas City Chiefs han impuesto una nueva marca de la liga al convertirse, por cuarta temporada consecutiva, en anfitriones del Juego de Campeonato de la AFC.

Esta vez, hubo un poco de suerte, gracias a que los Tennessee Titans, sembrados en el primer sitio de la Conferencia, sucumbieron ante los Cincinnati Bengals en la Ronda Divisional… sí, los mismos Bengals que ahora visitan Arrowhead Stadium para tratar de repetir la hazaña.

Con apariciones en los dos últimos Super Bowls –una victoria y una derrota– los Chiefs son claros favoritos para coronarse en la Americana el domingo entrante. La fórmula se conoce de sobra: Patrick Mahomes en los controles de una ofensiva explosiva, y una defensiva oportuna que sirva de complemento.

No obstante, los Chiefs ya fueron doblegados por los Bengals en la temporada regular, y no querrán verse barridos por un equipo que, apenas hace menos de tres años, estaba eligiendo primero global en el draft.

Cinco razones por las que los Chiefs avanzarán al Super Bowl LVI

1. Patrick Mahomes. Vamos, es el quarterback más espectacular en la NFL. ¿Qué más se puede decir de Mahomes? Es ultra-agresivo y no cambia mucho el modo en que encara el partido de un rival a otro, o de una situación a otra: si cree que puede poner el balón en las manos de su receptor, va a lanzar el pase. No sé si apreciamos lo suficiente el modo en que Mahomes logra colocar algunos pases a pesar de la contorsión de su cuerpo o el ángulo de su brazo, pero logra envíos que la mayoría no completa ni en sueños. Eso sin mencionar que viene de ser el líder corredor para los Chiefs en la Ronda Divisional. Mahomes de tu lado, casi siempre, significa que tienes oportunidad de ganar.

2. Tyreek Hill. No sé si hay un jugador más resbaloso en la NFL actual que Hill. Estamos hablando de un nivel de elusividad tipo Barry Sanders aquí, cuando Hill convierte el campo abierto en su pista de slalom personal, evadiendo tacleadas a diestra y siniestra. Jugadores con velocidad de punta como la de Hill, hay varios en la liga, pero pocos pueden conservar esa velocidad a lo largo de sus cambios de dirección como el ‘Cheetah’. Será, sin lugar a dudas, el punto focal del plan de juego defensivo de los Bengals.

3. Travis Kelce. Si Hill destaca más encontrando espacios después de atrapar el balón, la magia de Kelce ocurre antes de la recepción, donde descifra las coberturas de pase mejor que cualquier ala cerrada en el juego. Si el oponente juega zona –para tratar de anular parte de la velocidad de Hill–, olvídenlo, Kelce estará descubierto. Incluso en el uno a uno, no hay pocos defensivos que se puedan mantener a la par de Kelce, gracias a un recorrido de rutas muy pulcro. Además, Kansas City le saca muy buen provecho al moverlo constantemente en diferentes puntos de la alineación.

4. La presión sobre el quarterback. Por alguna razón difícil de entender, Chris Jones comenzó la campaña con una mudanza al puesto de ala, donde alejarse del balón produjo pocos resultados. Ya de vuelta en su sitio usual de técnica-3, es una pesadilla para los linieros ofensivos interiores rivales. Nuevamente lideró a Kansas City en capturas con 9.5. A eso, hay que sumar la cinta recién grabada de los Bengals tratando de proteger a Joe Burrow frente a los defensivos de los Tennessee Titans, apenas hace unos días. Desastre absoluto. Jones es, al menos, igual de talentoso que Jefferey Simmons, y se debe ver suficientemente bien complementado por Frank Clark y Melvin Ingram, éste último una adición crucial de media temporada que ha embonado perfectamente en Kansas City.

5. Arrowhead Stadium. No existe un estadio más ruidoso en la AFC que la casa de los Chiefs. A diferencia de lo que se espera para SoFi Stadium, en el Juego de Campeonato de la NFC, no hay motivos para preocuparse de una invasión de fanáticos rivales en Kansas City. Será una marea roja. La ventaja de la localía se ha reducido, estadísticamente hablando, a lo largo de los últimos años, con cada vez más triunfos de equipos visitantes. Pero, no todos los locales cuentan con el apoyo de un Arrowhead pletórico. La afición local puede convertirse en factor, si la inexperiencia de los Bengals lo permite.

Cinco razones por las que los Chiefs no avanzarán al Super Bowl LVI

1. Confianza. Está claro, los Chiefs son favoritos de manera holgada, para avanzar a su tercer Super Bowl consecutivo. Kansas City es favorito por -7, y un touchdown es una diferencia enorme cuando se trata de apuestas. Los peores enemigos de los Chiefs podrían ser los Chiefs mismos, si la concentración y el enfoque no están allí desde el primer momento. Recuerden, Cincy ya tiene una victoria sobre Kansas City en la campaña, y si algo puede decirse de los Bengals es que son explosivos, capaces de involucrarse en un tiroteo ofensivo, sin problemas. Ninguna ventaja es segura cuando Mahomes y los Chiefs operan al otro lado, pero Kansas City no se querrá rezagar ante un equipo que es capaz de apilar puntos.

2. Defensiva secundaria. El safety Tyrann Mathieu se mantiene en duda por conmoción, y aunque entrenó este miércoles, Charvarius Ward dejó el encuentro del pasado domingo por una lesión de rodilla, que no parece ser grave; deberá ser monitoreado de cerca. En cobertura de pase a lo largo de la campaña, Kansas City permitió un Total QBR combinado de 49.1, colocándose en el sitio N° 18 de la NFL. En el mismo sitio N° 18 quedaron en porcentaje de pases completos permitidos, y fueron el equipo N° 27 en yardas por pase cedidas, un peldaño por abajo de los propios Bengals. El promedio de yardas por intento de pase permitido fue de 7.35, bueno para el lugar N° 24 de la NFL, apenas por arriba de equipos como los Jacksonville Jaguars y Washington Football Team. En otras palabras, no se trata de una unidad de élite. Ante un trío realmente explosivo de receptores abiertos en Cincinnati, se avecina una verdadera batalla. Kansas City espera que no termine recayendo todo en la responsabilidad de Daniel Sorensen.

la redacción

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