El Joker: Un relato neoliberal (La negación de la negación)

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La narrativa comunicacional del Neolibelarismo encuentra diversos canales de expresión para implantar la visión única de la no alternativa. Los medios masivos de entretenimiento, como el cine, reproduce el statu quo del sistema económico dominante.

El relato Neoliberal que representa Joker se da precisamente en un momento de quiebre en la hegemonía de este sistema de dominación. Necesita justificarse a sí mismo; un relato donde la realidad es oscura, caótica, sin sentido y apunto de colapsar debe encontrar una válvula de escape.

Los payasos contra los que tienen éxito, y la metafórica huelga de basura y las ratas mutantes, el individualismo y la soledad, el poder sin sentido y la marginación, la explotación de las mayorías y Thomas Wayne y Joker.

Esta cinta cinematográfica, no es una denuncia del sistema Neoliberal, es la comunicación de este sistema que cuenta la realidad convulsa de una ciudad (Gotham) Que necesita aglutinarse en una causa y en un líder; Thomas Wayne y la revuelta causada por los asesinatos de Joker. El explotador y los explotados, la contradicciones de clases pero sin ruptura.

Joker representa lo que la hegemonía económica y política está dispuesta a permitir, el estado de cosas inalterado arriba y abajo el caos, la marginación y la esperanza, y solo una válvula de escape, una revuelta con máscaras de payaso y un líder que la inspira, Joker.

Dicen que en esta cinta se gesta Joker (Arthur Fleck) como villano, en realidad el villano Thomas Wayne es el sistema Neoliberal que produce a Joker, a la locura, a la soledad, y a la inmundicia, al individualismo, la exclusión, el vacío y la pobreza que lo rodean.

Pero, este asomo a la realidad caótica que concede esta narrativa, sólo permite una válvula de escape falsa. La revuelta termina sin rumbo arrinconada y sin salida.

En un contexto donde el Neoliberalismo pierde hegemonía, es mejor darnos un relato donde existe denuncia, pero no salida. La unicidad debe triunfar siempre, solo un desahogo para seguir alienados al sistema que arroja mundos como el de Joker.

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