El Temor a la Revocación del Mandato

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En días recientes es muy sonado el tema de la revocación de mandato en nuestro país. Esta revocación no es más que una consulta a la ciudadanía si ratifica o no la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador.

Priistas, panistas y demás partidos satélites denuncian y quieren evitar por todos los medios desechar la minuta para que no sea discutida en el congreso y así evitar que sean vapuleados nuevamente en las urnas.

Pero recordemos por qué existe tanto miedo a que el nombre del presidente aparezca en las boletas de las elecciones del año 2021, o incluso, como el mismo presidente lo planteó, podría ser el 21 de marzo del 2021, es decir, meses antes de las elecciones federales que renovarían la cámara baja.

Primero recordamos que en la pasada elección presidencial AMLO ganó con un 53% de votación, en otros términos, sacó más de 30 millones de votos y a 6 meses de su administración tiene un 70% de aceptación según varias encuestas nacionales, a saber, si hoy fueran las elecciones tendría varios millones de votos más que en 2018.

El miedo de los partidos opositores es natural ya que por una parte el PRI a días de iniciar el registro de sus candidatos para la renovación de su dirigencia nacional, uno de los candidatos con mayor credibilidad ante los ojos de la población, el Dr José Narro Robles, renunció ayer a su candidatura y militancia de muchos años a ese instituto.

El PAN por otro lado, no encuentra manera alguna de ser oposición, se quedó sin cuadros políticos con credibilidad y consolidados para poder hacerle frente a un presidente que goza de simpatía nacional muy fuerte y lo mismo que el PRI, cada día se sigue desfondando con la salida de varios militantes y personajes como Felipe Calderón y Vicente Fox.

La revocación de mandato debe ser un ejercicio democrático que no tiene porqué espantar a nadie, todo lo contrario, debe ser una constante en nuestra incipiente democracia representativa y así logremos pasar a una democracia participativa. Si este ejercicio hubiera existido antes, seguramente Peña Nieto -y tal vez Calderón- no hubieran terminado su sexenio, ese sería el verdadero valor de las decisiones de un pueblo que se asqueó de gobiernos corruptos.

Christian Yttesen

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